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No se vive celebrando victorias, si no superando fracasos.

sábado, 29 de enero de 2011

#.

Hoy es de esos días en los que no sé qué sentir... ¿Sabes cuando en tu cabeza giran las ideas a tal velocidad que incluso marea?¿Sabes cuando el corazón es incapaz de decidirse porque se ve en una encrucijada de caminos y no sabe cuál quiere seguir? ¿Qué hago? ¿Qué es mejor? ... No, la pregunta no es ninguna de esas... la pregunta es ¿qué duele menos? Yo te lo diré, duele menos olvidarme de ti hoy, fingir que no siento nada, incluso decir en voz alta que me siento capaz de olvidarte. Pero, ¿y mañana? Mañana te vuelvo a ver, sonríes, me miras, dos besos... y a la mierda toda mi fuerza, toda mi decisión, todo mi coraje... Pero es que empieza a doler, y duele más de la cuenta... Porque cuando te veo me hago grande, cuando estás cerca mío siento que vale la pena luchar si el premio es besarte, cuando te miro me vuelvo valiente y llego a creer que puedo con lo que sea, con celos, con indiferencia, con pasividad, que puedo conformarme simplemente con eso, con verte y ser tu amiga... Mentira... No sabes lo que cuesta... Porque cuando no estás me hago pequeña, porque no verte duele, porque mi valentía se queda en un intento frustado de engañar a mi corazón si tú no estás ahí para sonreírme... Porque duele... duele cuando hablas de ella, duele cuando me dicen que estás enamorado de ella, porque duele saber que nunca voy a ser para ti ni la mitad de lo que es ella, porque duele no ser yo con la que sueñas cada noche, duele que no sea mi llamada la que esperas, duele quererte como te quiero y que tú solo me veas como una amiga...

Duele... y no sé cuánto más puedo ni quiero seguir con esto... Porque sí, cada día te quiero más, cada vez que te veo me enamoro un poquito más... pero después la caída duele más cada vez que la realidad me ataca por sorpresa y me recuerda que nunca vas a ser mío...Y no, no sé qué sentir hoy... porque no quiero que duela, porque no me quedan fuerzas para dejar que me hagan más daño... y si la solución es olvidarte hoy, hoy voy a olvidarte... pero... ¿y mañana? ¿Qué hago mañana cuando me haga fuerte otra vez y quiera quererte de nuevo?

viernes, 28 de enero de 2011

Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase...vale la pena intentarlo.

PASO.

+ Como has cambiado, antes no eras así.
- ¿Qué antes no era así? Pues deberías saber que si ahora soy como soy es gracias a ti, gracias a la enorme caída que me di por tu culpa, y eso fue lo que me hizo darme cuenta de todo.. De que aquí el ''para siempre'' siempre se acaba, de que los finales felices son historias sin acabar, de que el puto príncipe azul no existe, que por no existir no existe ni el amor que decías sentir por mí. Que antes era una niña tonta y no me daba cuenta de las cosas y me hubiera caido tantas veces como hubieran sido falta con tal de estar contigo, pero ahora todo eso acabó. Porque no pienso jugármela por ti ni una vez más, porque no merece la pena, porque no eres ni la mitad de lo que pensaba que eras.. Y, ¿Sabes qué? Yo por ti ya no voy ni a la vuelta de la esquina. Para mí ya no eres nada

lunes, 24 de enero de 2011

Debilidad;

 Supongo que todos somos débiles en algún momento de la vida, siempre nos caemos y creemos que no tenemos las fuerzas necesarias para levantarnos. Somos débiles cuando no podemos enfrentar los miedos y preferimos no verlos, cegarnos y hacer como si no nos afectasen. Somos débiles cuando no hacemos lo que sentimos, cuando no sentimos con el corazón. Somos débiles cuando creemos que nunca alcanza con lo que se tiene, cuando se cree que nunca se llega a la cima, cuando ya no hay más por escalar. Somos débiles cuando nos duele el dolor y nos pueden los problemas. Somos débiles cuando nos dejamos vencer una y otra vez por las mismas paredes, caer con las mismas piedras y chocar con los mismos recuerdos. Somos débiles cuando vivimos de algo que no existe, de algo que pasó, del pasado. Somos débiles cuando amamos, cuando nos entregamos, cuando damos todo por una persona, nos quedamos sin nada. Es como sentirse vacío y lleno a la vez. Somos débiles cuando no probamos cosas nuevas, cuando nos quedamos con lo que tenemos porque nos da miedo un mundo nuevo. Somos débiles cuando no miramos a los ojos y nos perdemos en el asfalto, cuando lloramos a escondidas, cuando sufrimos sin que nadie sepa por qué. Somos débiles cuando dejamos lo de hoy para mañana porque creemos que hoy no se puede y nos engañamos creyendo que mañana se podrá. Somos débiles cuando nos enamoramos, cuando se pierde, cuando se deja, cuando se tiene, cuando nos vamos. Somos débiles en las despedías. Somos débiles porque todavía nos cuesta vivir con el dolor a cuestas, porque hay heridas que no sanan y el tiempo a veces no parece transcurrir. Somos débiles acompañados, dependiendo de alguien, viviendo por alguien. Somos débiles cuando decidimos que aquello por lo que lo dejaremos todo, realmente vale la pena..

Solohayunaverdad.

Esperar que las cosas vengan solas nunca ha tenido muy buenos resultados. Aprendí que las oportunidades hay que aprovecharlas, sino alguien se va a apropiar de esa oportunidad que era tuya. A lo mejor con desearlo no es suficiente, ni con cerrar los ojos fuerte, fuerte. Y ese lugar, el que te corresponde, a lo mejor está más cerca de lo que tú te piensas, con la persona menos inoportuna, en el momento menos inapropiado.


domingo, 23 de enero de 2011

Palabras escritas, palabras soñadas, tú sin creer y yo sin ver nada;

Dicen que todo pasa, que todo queda en el ayer, que todo lo que has sufrido se olvida, pero, ¿también se olvida el motivo?, si ese motivo, el que era una de tus alegrías y de repente un día se convierte en todo lo contrario, y todos los buenos momentos se hacen malos…, y los malos peores aun...; pasan meses y el sufrimiento parece desvanecerse, pero el motivo sigue, todo lo que luchaste se vuelve contra ti, en una sola noche…, y sobre todo, todos aquellos consejos que distes para ayudar a los demás y ves que a ti eso no te funciona, lo único que puedes es dormir y esperar a que a la mañana siguiente se haya olvidado, pero ahí mañanas que no…y entonces todo y todos te pueden y después quien dice mañanas, dicen días, y semanas…hasta años, esperando que ese motivo desaparezca, solo para poder vivir; y solo pensar que el sufrimiento se va, y el motivo no…
También dicen que hay que aprender a vivir con ello, quizás el problema es eso, que no puedo.
Ahora es el momento de dejarme llevar; ver también la importancia de todo lo casual. Todo lo nuevo, malo y bueno. Las voces, los segundos; lo importante, lo absurdo... Desparecen las distancias cuando descubres el mundo.
Ahora puedo, y con consciente, pero sin frenos.
Cuando alguien me pregunte porque se mueven mis días responderé sin dudarlo: ¡Por la falta de rutinas! Porque me arden los ojos a cada nuevo día y que contemplo cosas que ayer.. no veía.